El trabajador español cuenta, cada vez más, con una formación más completa y las instituciones y empresas han convertido la especialización de sus empleados en uno de sus principales objetivos. Por ello, la inversión que destinan las compañías a este concepto ha ido en aumento durante los últimos años, aunque la crisis económica parece que también ha afectado a esta partida.
Para el tercer trimestre de este año, se prevé un descenso en la apuesta por los planes de estudio, tanto en la empresas como en la Administración pública. En 2007, este mercado movió 2.049 millones de euros en las grandes empresas, administraciones públicas y agentes sociales, según el estudio de Élogos, consultora especializada en recursos humanos. Esto se tradujo en 34 horas en cursos impartidos por trabajador en las grandes corporaciones y en 41 horas anuales en las instituciones públicas.
Uno de los puntos que ha incentivado este mercado han sido las ayudas del Gobierno. El montante resultante de las aportaciones que las empresas hacen a la Seguridad Social, encargada de gestionar este capítulo, ascenderá a 2.388 millones de euros, según la Fundación Tripartita. De este presupuesto, más de la mitad se destina a las ayudas a las empresas y el resto, a formación de personas en paro.
Sin embargo, no todas las compañías se preocupan por igual. Para la Fundación Tripartita, sólo el 4% de las sociedades con entre uno y cinco trabajadores demanda y obtiene estas ayudas públicas, mientras que más del 90% de las que cuentan con una plantilla superior a cinco mil personas si lo solicitan.
En cuanto a los sectores que más incentivan los estudios de sus empleados no hay un diferencia clara. Ámbitos como las telecomunicaciones o el mundo financiero están a la cabeza en el gasto en formación. Por ejemplo, Telefónica destinó un presupuesto superior a 59 millones de euros a formar a sus 230.000 empleados en 2007. Según señaló Mariano Baratech, presidente de Élogos, durante la presentación del estudio sobre la educación en la empresa, "hasta ahora, se han notado algunos descensos en la inversión, pero sin demasiada importancia. Las grandes empresas no están parando sus proyectos principales, pero sí, probablemente, algunos cursos de menor importancia, por lo que especialmente se verán afectados los pequeños proveedores de formación".
Principales materias
El liderazgo, potenciar las habilidades directivas o los idiomas son algunos de los programas educativos preferidos, según Élogos. A pesar del buen momento que vive este mercado en España, el esfuerzo por la formación continua sigue aún lejos de los países más avanzados de su entorno, aunque la situación ha mejorado en los últimos años. El gasto anual por trabajador se ha incrementado desde los 267 euros de 2005, hasta los 353 en 2007, pero a distancia de los números de las sociedades europeas más desarrolladas, en las que se emplean entre 600 y mil euros por empleado en cada ejercicio, y también de las empresas estadounidenses, que destinan una media de 1.202 dólares al año por cada trabajador (unos 775 euros).
Por otro lado, la formación online o e-learning es la preferida por los españoles. El estudio de Élogos también destaca el importante crecimiento de los estudios interactivos, que ha registrado incrementos del 63% en las grandes empresas, del 93% en las administraciones públicas y del 49% como media nacional. El 15% de la formación continua que se desarrolla en España se imparte ya a través de Internet, una proporción que sube hasta el 18% si sólo se tienen en cuenta a las grandes corporaciones y que desciende al 13% en las administraciones y al 12% en los agentes sociales. Con todo, la presencia de la formación online está lejos de los niveles de Estados Unidos, donde ya alcanza el 30% del total de la formación continua impartida. No obstante, si en España se suman los cursos con metodología 100% e-learning y los que la combinan con la formación presencial, este porcentaje aumenta al 22%. El 73% de la formación es presencial y el 5% a distancia por medios tradicionales.
Plan
A la hora de elegir un plan de estudios, los empresarios buscan cursos especializados. Materias como la tecnología o la fiscalidad son algunas de las más demandadas. Por ello, la Comunidad de Madrid ha diseñado un centro de formación en nuevas tecnologías y telecomunicaciones. En este instituto se formarán cerca de 2.500 desempleados de la región, un proyecto en el que participan IBM, Microsoft o Cisco, entre otras firmas.
Este centro, que contará con 23 aulas en una superficie de seis mil metros cuadrados, comenzará a funcionar a principios de 2009. Según datos de la Comunidad de Madrid, un mínimo de mil personas se graduarán cada año gracias a este proyecto. Esta infraestructura ha supuesto una inversión superior a los 6,7 millones de euros, que se unirán a los 4,5 millones de euros que la región invertirá anualmente.
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